
De la unión de Salamanca y Latinoamérica nace Machay (cueva o refugio en quechua). Un viaje de ida y vuelta que surge de las primeras melodías españolas que viajaron hacia América donde se desarrollaron y fusionaron con las músicas autóctonas; melodías que ahora vuelven a Salamanca enriquecidas y dispuestas a seguir desarrollándose.
Machay es el refugio en donde nos juntamos y vivimos nuestra música; un hogar en el cual guardamos y compartimos nuestras experiencias vividas abriendo la puerta a las nuevas por venir.
Del mismo modo, la leyenda de la Cueva de Salamancallegó a Argentina para formar parte de su cultura popular. La salamanca y la chacarera son dos pilares de la idiosincrasia argentina. El misterio de un pacto con el diablo que de tan lejano se convierte en leyenda y un espíritu vivo que suena con guitarra, bombo y flauta; expresando sus alegrías y pesares en el canto y en la danza. Tanto en la Salamanca como en la chacarera hay, además, un gesto de rebelde resistencia cultural. Y este mestizaje, apoyándose en la tradición daría lugar a una nueva.
Con gran influencia en el folklore latinoamericano, Machay pretende retomar la fusión de éste con estilos modernos como el flamenco y el jazz, dándole una nueva visión y creando nuevos puentes entre culturas tan lejanas y a la vez tan cercanas. Machay presenta una propuesta, interactiva y cercana para el público recordando las peñas de folklore porteñas, el licor compartido, el rincón oscuro, la mirada que cruza el baile, la voz cercana, la mano amiga…
